martes, 3 de noviembre de 2015


Socialismo francés

La globalización, la desregulación financiera, y la crisis económica han obligado a reformular el discurso de la socialdemocracia europea. En Reino Unido, Francia, Portugal, Italia y Alemania, sus dirigentes se aprestan a reconstruirlo. Por estar en campaña, es el turno de Pedro Sánchez. El líder del PSOE se decanta por la vía moderada, muy próxima a la que defienda Manuel Valls, quien se define como “socialreformista” para rehazar el calificativo de “socialiberal” y alejada del jefe laborista, Jeremy Corbyn, quien, según Sánchez, “no ha entendido el proceso de globalización” (Carlos Yarnoz, de El País).

Valls o Corbyn

El problema no es acercarse a Manuel Valls o a Jeremy Corbyn. No. El problema no es si socialreformista o socialiberal. No. Creo que Pedro Sánchez se está equivocando. Ni viajes al centro, ni viajes a la izquierda. Pedro Sánchez debe fundamentar su discurso en la socialdemocracia. El PSOE es un partido socialista, obrero y español, y su programa no puede apartarse ni un ápice de esos parámetros: social, obrero y español.

Son conceptos tan universalmente reconocidos que cualquier otro viraje es apartarse de sus principios; de sus más profundos sentimientos. Lo fue antes de la globalización y lo seguirá siendo, siempre. Si el PSOE quiere presentarse como partido dominante, -que debe serlo-, no tiene otro camino que el de la socialdemocracia, pura y dura. Y si pierde que pierda. La estrategia más eficaz y digna, es mantenerse firme en su ideología.

Julio García-Casarrubios Sainz
                                                                              http://juliocasarrubios.blogspot.com



No hay comentarios:

Publicar un comentario