sábado, 9 de octubre de 2010

Las primarias

Las primarias







Y el vencedor es… Tomás Gómez. Ahora toca hablar del éxito de Tomás Gómez. Un hombre que ha pasado de ser sólo conocido por un 20 % de los madrileños a que lo conozcan más del 80 %. Y ese éxito se le debe a las primarias.

Las primarias, tienen sus riesgos, como todo en política. Pero es mucho mejor que la dedocracia. Rajoy llegó por el efecto del dedo, y todavía no ha ganado unas elecciones. Zapatero llegó por efecto de unas primarias y hasta ahora lo ha ganado todo. Así que: “Viva las primarias”. Si Aznar hubiera estado dispuesto a renunciar a su poder omnímodo, Rajoy, nunca hubiese salido de presidente. Era más importante el control del partido y los intereses de su jefe, que el pensamiento de sus bases, y así le ha ido al Partido Popular.

Desde una mayoría política y mediática se está lanzando el mensaje de que Zapatero ha perdido. Es cierto que el presidente del Gobierno, y secretario general del PSOE apostó por Trinidad Jiménez, y Trimidad Jiménez no ha ganado. Bueno. ¿Y qué? ¡Hombre! No seamos ingenuos. Esto es lo que se dice porque ha ganado Tomás Gómez. Pero si hubiese ganado la ministra de Sanidad, el mensaje sería, que había ganado porque gozaba del apoyo de Zapatero, del apoyo del aparato del partido. Que Trinidad Jiménez habría jugado con ventaja.

Parece que algunos aún no se han percatado de que el objetivo es desprestigiar a Zapatero. Pase lo que pase, Zapatero es el culpable. Además, es un procedimiento para distraer la atención de lo que es el centro de la cuestión: Las primarias. Las primarias son un proceso, que con sus ventajas e inconvenientes, aportan claridad, frescura y transparencia políticas. Revela que en bastantes ocasiones la dirección de un partido está alejada del pensamiento de sus bases. Y por otra parte, revela que los dirigentes del partido ponen la democracia por encima de su poder de decisión.

Los contendientes en un proceso de primarias llegan a su objetivo último, que es el de ganar a su adversario político, con mucha más fuerza. Las encuestas decían, antes de que se celebraran las primarias, que Tomás Gómez no estaba en condiciones de ganar la Comunidad de Madrid. Hoy se han escalado muchos puestos en esa carrera. Obama no hubiese llegado a las elecciones con la fuerza que lo hizo después de pasar por unas primarias.

Sin embargo, el proceso de primarias también tiene sus inconvenientes si no se saben administrar. Este no es el final del proceso, no es la meta. Es la salida, el principio de un camino difícil. Es la primera etapa de una gran carrera. El éxito final lo conseguirá Tomás Gómez cuando se sitúe al frente de la Comunidad de Madrid. Ese debe ser el objetivo de Gómez y del Partido Socialista. Y eso tiene que hacerse en equipo.

Desde Zapatero hasta el último militante, pasando por Trinidad Jiménez, todos a jugar el partido con Tomás Gómez como capitán del equipo. Si no lo hacen así, habrán tirado todo por la borda, habrán hecho un mal uso de las primarias. Si lo hacen bien no estaremos hablando del poszapaterismo, sino del posaguirrismo.




Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas








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