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Tercera
Etapa Socialista
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Desde muchos sectores
de la vida académica, se extiende la convicción de que la sociología es una
ciencia, muy difícil de entender; y sin embargo de gran impacto en la sociedad.
Todos los grandes movimientos, etapas, corrientes, edades, de la historia, no
se explican sin tener en cuenta que su origen está en fenómenos sociológicos.
Procesos que se expanden con fuerza en el espacio y en el tiempo, y que determinan
los cambios de rumbo, en las costumbres, en los hábitos. La política es un
claro ejemplo de la existencia de estos fenómenos sociológicos.
Es muy importante, prestarle
atención, porque la previsión, y la reconducción, pueden ayudar y mucho, a no
caer en determinadas problemáticas tan imprevistas como indeseables. Son
movimientos que no surgen de la espontaneidad; están calculados, estudiados y
programados, que no buscan el beneficio del interés general. Un ejemplo fuera
de la política, pero con un claro interés comercial: ¿Quién iba a pensar hace
unos años, que llevar los pantalones rotos, con descosidos, y agujereados, iba
a extenderse de tal forma, que llevarlos así iba a ser lo habitual?
¿Quién iba a pensar
que un país en la vanguardia de las democracias votaría, con mayoría, a un
personaje como Donald Trump? ¿Quién iba a pensar que un país como Argentina,
azotado por dictaduras perniciosas, estaría gobernado por un personaje
motosierra, tan impresentable? ¿Quién iba a pensar que 50 años después de
acabar con la dictadura, en España, tendríamos un partido del mismo, o parecido
perfil, con millones de votantes, y coaligado con otro partido?
Y lo peor, es que
estos partidos, no solo extienden su ideología, sino también sus métodos, sus
formas y la utilización del insulto y la mentira como forma habitual de hacer
política. No oímos, ni vemos, debates sobre los problemas que acechan a la
sociedad, sus distintas soluciones, y los acuerdos para mejorar. En su lugar
oímos insultos del calibre de “hijo de puta”, “chulo putas”, o “capo de la mafia
que vive de la prostitución”. Son politiquillos y politicastros que han caído
en las redes de las cabezas pensantes que buscan fenómenos sociológicos para
saciar su ambición. Pero también es el momento de que aparezcan las grandes
figuras de la política con capacidad de cambiar el rumbo.
Julio García-Casarrubios Sainz
http://juliocasarrubios.blogspot.com
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