____________________________________________________
Tercera
Etapa Socialista
____________________________________________________
Difícil tarea. Difícil
hacer estos análisis, al día siguiente de celebrarse unas elecciones. Difícil
porque, es verdad, que confluyen muy variadas interpretaciones, y porque es muy
difícil desmarcarte de los posicionamientos propios; y no digamos si este
análisis viene desde las direcciones de los partidos. Como ciudadano de a pie,
sin ningún tipo de interés, excepto la limitación ideológica, voy a intentar,
plasmar esta semana lo que opino de estas elecciones en medio de un ambiente
político, que me atrevo a calificar de preocupante.
Por orden de mayorías,
la victoria del Partido Popular ha sido inapelable. Sacarle 25 escaños al partido
siguiente (PSOE) de un total de 109 escaños es poco frecuente. Por tanto,
repito, inapelable, “chapeau”. Peros ahílos: perder cinco escaños y la mayoría
absoluta, necesitando así a la ultraderecha para gobernar, no creo que sea lo
planificado, y menos habiendo hecho pilotar toda la campaña en “un gobierno sin
depender de nadie”. No voy a decirle al Partido Popular lo que yo haría, ni lo
que pienso que debe hacer, ni vaticinar lo que va a pasar. No me corresponde
entrar en ese territorio. El tiempo nos lo irá diciendo. Solo desear lo mejor.
En segundo lugar, otro
batacazo del Partido Socialista. El Partido con más larga historia; el partido que
más tiempo ha gobernado en España; el partido de donde han salido los mayores
avances, en economía, y en bienestar social, de nuestro país. “Tiene que hacer
un examen de conciencia en profundidad”. La política son proyectos ilusionantes,
son valores en respeto a los derechos humanos, y a las leyes nacionales e internacionales.
Pero no se pueden obviar las realidades que van apareciendo en el camino.
-Dificultades, bulos y ataques inaceptables- No sé, o no quiero saber, las
motivaciones de algunos, fuera y dentro del partido, que han colocado su punto
de tiro, sin miramientos, con el único fin de hacer daño a Pedro Sánchez. Es
triste e injusto, pero hay que verlo, aceptarlo y evitarlo. Luchar con
inteligencia y convicción, contra esas adversidades se hace inaplazable. Y sin
dejar al margen los errores que se han cometido; errores de bulto y terquerías
ciegas. Carencias, como el abandono a las necesidades e inquietudes de la
juventud. No es justo ver marginado y vilipendiado, todo lo constructivo que ha
hecho este partido en siglo y medio de historia.
Y no quiero acabar sin
felicitar a los pequeños partidos de la izquierda, que desde minorías sin
fuerzas y sin medios, han logrado un éxito, impagable para ellos y para la
izquierda en general. Enhorabuena.
Julio García-Casarrubios Sainz
http://juliocasarrubios.blogspot.com