Vender el odio
Peligroso. La ultraderecha, y en el caso de España, la derecha también, han vendido un falso relato basado en la animadversión hacia el contrario y no sobre datos contrastados. Han invertido el silogismo. Lo primero la conclusión: “Pedro Sánchez es malo”; luego los principios y los fundamentos: va mal la economía, no funcionan los trenes, hacemos el ridículo en las relaciones internacionales.
Inocular el odio es muy fácil;
deshacerse de él, ya no es tan fácil. Y más difícil todavía si no hay intención
de acabar con el odio; al contrario: como los planteamientos son falsos,
intencionadamente falseados, no queda otro camino que el odio al adversario.
Pero vender odio es muy peligroso.
Julio García-Casarrubios Sainz
juliocasarrubios.blogspot.com