Los intereses
partidistas
El interés general brilla por su ausencia. No recuerdo, desde la Transición, un momento político en el que el debate, la lucha política, hayan estado tan degradados. Para algunos el interés general desapareció de la escena, hace tiempo; quizá desde hace ocho años. ¿Qué interés prima?
Prima hacerse con el poder. Pero como
no hay interés general que valga, solo queda distorsionar, mentir, insultar,
faltar al respeto. No es un enfrentamiento noble, para defender posiciones
legítimas, aunque sean diferentes. Son los que no tienen un proyecto político
que defender. Solo tienen lo indefendible, lo impresentable
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