lunes, 2 de febrero de 2026

Minneapolis tenía que llegar

 

         Minneapolis es un botón de muestra. En política hay cosas que no se saben, hasta que no llegan. Pero son una excepción. La mayoría se saben. Tienen un olor a humo quemado, que advierte de que el fuego está cerca. Otra cosa es que no se quiera saber; otra cosa muy distinta es que me tape ojos y oídos para no saber.

 

         Los populismos fascistas tienen ese olor que se detecta a kilómetros del tiempo. El dislate autoritarista ocurrido en Minneapolis no es un hecho casual; es la reacción lógica de los homófobos, como los recortes en la sanidad pública en los neoliberales. Las manifestaciones llegan tarde. Antes están las urnas.

 

Julio García-Casarrubios Sainz

juliocasarrubios.blogspot.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario