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El
futuro será mejor
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No sé si es
sectarismo, si es pasotismo, si es desinformación… no lo sé. Lo que dice
Juanito está muy bien porque lo dice Juanito; y lo que dice Pepito está muy mal
porque lo dice Pepito. Pero, ¿qué ha dicho Juanito? ¿qué ha dicho Pepito? Ah.
No lo sé. Falta pensar, falta información, falta debate, falta escuchar, falta
tolerancia.
En la era de la
información, resulta paradójico, que echemos de menos información veraz y
fiable. Algo pasa. El ministro Zoido, dice una cosa; y el conseller Forn dice
la contraria. ¿A quién me creo? Ya estamos. Hemos entrado en esa rueda que
algunos pretenden meternos: Los independentistas catalanes se creen lo que dice
el Sr. Forn, y los españolistas catalonófobos creen al Sr. Zoido. Y así
estamos. Pero, ¿quién tiene la culpa de esta contradicción? ¿quién tiene la
culpa de esta situación absurda?
Los primeros los
líderes políticos que intentan reconducir nuestra opinión a su redil; pero
también los ciudadanos que se han acostumbrado a creerse lo que dice Juanito o
lo que dice Pepito, sin más razonamiento, sin el más mínimo esfuerzo por
pensar. Se lo creen porque ese es de los suyos. Sectarismo. Pero no son los
únicos culpables. Hay también algún culpable intermediario, que en ese territorio
del pasotismo muy bien abonado, acude a tertulias o escribe panfletos, que
desinforman más que informan. La libertad de opinión no es desinformar, no es
manipular la noticia.
El columnista Hermann
Tertsch escribe el siguiente tuit: “Cada vez que sufra Europa un atentado
terrorista y se cuenten los cadáveres, acuérdense de este tuit de Monedero” El tuit
de Monedero dicía: “Que la lucha del pueblo árabe crezca en todo el continente.
Y, como pólvora, salte a Europa y Estados Unidos”. Ya está la conclusión:
Monedero es el demonio, pide a los terroristas que maten más. No. Cuidado.
Monedero escribió eso, cuando la primavera árabe, cuando ciudadanos árabes de
varios países, se levantaron pidiendo democracia, reclamando a sus gobiernos el
respeto a los derechos humanos. Y algunos pidieron, apoyo, para que ese
sentimiento se extendiera como la pólvora. Sin palabras.
La desinformación no ha crecido por generación espontánea. Se siembra, se
cultiva, se extiende.
Julio García-Casarrubios Sainz
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