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Tercera
Etapa Socialista
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Aceptando
que entendemos por “relato” lo que le llega a la ciudadanía, sea realidad o no,
sea verdadero o falso. Aquello que, a través de los medios, con programada
intención o no, invade la opinión pública. Forma de pensar, que se extiende
como una mancha de aceite, que tiende a ocupar el mayor espacio social y
político. Todo lo contrario, de un análisis, un estudio, una comprobación, una
búsqueda de datos e informaciones. El relato es irracional, es una posición descuidada
e indiferente, alejada del pensamiento y del interés por saber la causa de lo
que está sucediendo.
Y,
¿a cuento de qué viene ahora eso del relato? Claro, porque estamos en tiempos
preelectorales. ¿Quién va a ganar, Pepito o Juanito? La contestación es fácil:
quién tenga la habilidad de imponer su “relato”. No va a ganar quien haga las
mejores propuestas, no va a ganar el que haya forjado más méritos, no va a
ganar el mejor preparado para responder a las inquietudes y necesidades de los
ciudadanos, no. Ganará el “relato”. Los partidarios de Pepito están ya
convencidos, de que él es el bueno, y Juanito el malo. Terminado el primer
cuarto del siglo XXI, es de esperar, sería deseable, que el relato estuviera
emparejado con la realidad.
Los
argentinos y los estadounidenses, quizá porque no estudiaron la asignatura de “Educación
para la Ciudadanía” fueron atrapados por ese relato de las cabezas pensantes.
Y, ¿qué les pasó? Ahí lo tienen Vds. El relato con una falta total de la
verificación y estudio, ha conducido a Trump y Milei a hacerse con el poder. Y
ahora nos quejamos. Tenemos lo que el relato fijó. El relato con desconocimiento,
es el arco de entrada, la puerta, la alfombra roja, para conducir a la sociedad
argentina y estadounidense al puerto donde están. Y ahora no vale quejarse. La
única solución es no dejarse llevar por ese relato más destructivo que constructivo.
Pepito
y Juanito, deberían ponerse manos a la obra para alcanzar el poder basándose en
datos y estudios racionales. En lugar de imponer su relato utilizando ciertos seudo
medios; deberían centrar sus campañas en las propuestas que mejor afronten el
presente y el futuro. Vamos a hablar de economía, de salarios, pensiones, de
paro, de vivienda, sanidad, educación, inmigración; vamos a valorar la posición
de España en el mundo, para enfrentarse a los malignos relatos; vamos hacia
interés general, y no a sembrar crispación intolerable. El debate tiene que ser
fuerte, pero no insultante. ¿Qué quiere la sociedad? ¿Avanzar o retroceder?
Julio García-Casarrubios Sainz
http://juliocasarrubios.blogspot.com