Un
riesgo buscado
Ya no vale decir que la estrategia irresponsable de las derechas corre el riesgo de romper los lazos entre el Estado y los gobernados, en definitiva, de acabar con la democracia. Ya no vale. No es un riesgo. Es un plan premeditado. Es sembrar el descontento para que la gente acuda al populismo visceral y patriotero.
Da igual hablar de economía, de
salarios, de corrupción, de cambio climático, de inmigración, de catástrofes.
Da igual. El final siempre es el mismo: los gobiernos progresistas hunden
España, siembran el caos y la ruina; y sus líderes no merecen ni agua. Hay que
echarlos. Así están intentando o consiguiendo llegar al poder.
Julio García-Casarrubios Sainz
juliocasarrubios.blogspot.com